El pesado telón de la B Nacional se correrá esta tarde para las ambiciones auriazules y el choque ante Defensa y Justicia, a las 15, en Florencio Varela
Después de la dolorosa frustración que significó el torneo anterior, Rosario Central afronta otro desafío movilizador. Tiene una nueva oportunidad para recuperar el caudal de sus impulsos y cumplir con las obligaciones que le imprime su objetivo original. Al conjunto canalla lo desvela el ascenso y ahora ese anhelo natural se enfunda bajo la prometedora figura de Juan Antonio Pizzi, quien regresó a Arroyito para conducir esta empresa complicada.
El pesado telón de la B Nacional se correrá esta tarde para las ambiciones auriazules y el choque ante Defensa y Justicia, a las 15, en Florencio Varela, representa el punto de partida para un proceso que arranca con grandes expectativas ya que la dirigencia apostó fichas gordas y acercó una importante cantidad de refuerzos para que el entrenador pueda llevar a cabo su cometido.
Incluso la cúpula directiva le puso un moño a su acción en el mercado de pases con la reciente llegada de Paulo Ferrari, quien no integra la delegación para este encuentro ya que todavía necesita ponerse a punto desde lo futbolístico para salir al ruedo.
Tras una pretemporada con matices interesantes, en la que el funcionamiento colectivo fue de menor a mayor, Central transitó la previa al comienzo del campeonato con esperanzas renovadas. Sólo la inoportuna lesión de Tony Medina (esguince de tobillo) levantó algunos signos de interrogación.
Por eso Pizzi decidió no confirmar el equipo, pero a juzgar por lo realizado en la práctica de ayer en Arroyo Seco optaría por un esquema 4-4-1-1, con Lombardi recostado por la derecha en el medio, Rivarola en la función de doble cinco, el pibe Galvaliz más suelto delante de la línea de volantes y Castillejos como único punta definido. Al menos eso fue lo que probó en el último ensayo.
Así, con una categoría convulsionada por la participación de equipos con mucha historia en el fútbol argentino, Central tiene que animarse a darle forma y sustento a sus sueños de siempre. Debe enterrar las huellas de su pasado reciente y honrar su nuevo juramento con un paso que lo muestre como candidato.